miércoles, 3 de junio de 2015

AÑADIDO A "LA CHICA DE LOS OJOS GRISES"

Hola a todos.
Me quedan dos añadidos que hacerle a mi fanfic La chica de los ojos grises. 
Aquí os dejo con el penúltimo de ello, centrado en Stella y en Edmund.
Espero de corazón que os guste.

                                  Edmund acompañó a los vizcondes en una Misa de aniversario. Hacía unos tres años que había muerto la abuela materna de Stella. Durante la Misa, Edmund se sentó al lado de Stella en el banco. La joven agradeció su cercanía. Había estado muy unida a su abuela. La echaba mucho de menos.
                              Su muerte, a raíz de un problema de páncreas, la había destrozado.
-Eres un buen hombre, Edmund-le dijo a su prometido cuando llegó la hora de darse la paz-Me alegro de haberte conocido.
                               Vio a su madre hablando con la madre de Samantha y de Maude. Lo mismo hacían los padres de las tres jóvenes. La gente se buscaba en la pequeña Iglesia para darse la paz. Los padres de Maude prácticamente la habían sacado a la fuerza de casa. Stella se sorprendió al ver lo deteriorada que estaba.
                               Stella tenía los ojos llenos de lágrimas.
                               Edmund acarició las mejillas de la joven con las manos, logrando que Stella no llorase. La besó de manera fraternal.
                                Como si fuesen hermanos.
-Me habría gustado haber conocido a tu abuela, Stella-le aseguró Edmund-Nos habríamos llevado bien.
-Habrías sido como un nieto para ella-auguró la aludida.
                             Maude se acercó tímidamente a Edmund.
                             Era la primera vez que le veía desde que él la rechazó. Sabía que él sólo tenía ojos para Stella. Lo notó en cuánto se acercó a ellos. Amaba sinceramente a aquella joven.
-Me alegro de que la quieras-le dijo a Edmund-Sólo espero que te haga feliz.
-Es imposible que alguien como Stella no me haga feliz-replicó el joven.
-Yo siempre te amaré.

martes, 2 de junio de 2015

AÑADIDO A "LA CHICA DE LOS OJOS GRISES"

Hola a todos.
Aquí os traigo un nuevo añadido a mi fanfic La chica de los ojos grises. 
En esta ocasión, representa un recuerdo de Samantha. Su relación con Gabriel, su difunto prometido, no era tan perfecta como Stella creía.

                              Estaban sentados en el sofá del saloncito de la casa de Samantha. Gabriel bebió un sorbo de su taza de té con limón.
                              Era la hora del té. Samantha recordaría más adelante lo mucho que le gustaba a su prometido el té con limón. Ella, en cambio, removía su taza de té con nerviosismo.
                               Había algo que no estaba bien aquella tarde.
-Está bueno-comentó Gabriel-Debería de haberle echado unas gotitas de leche.
-Hoy no me has besado-le recriminó Samantha.
                              Gabriel se puso rojo al tiempo que su prometida tomaba un sorbo de su taza de té, al que le había añadido unas gotitas de leche.
-Lo siento-se disculpó-No me he dado cuenta.
-Lo suponía-escupió Samantha.
-No volverá a pasar; te lo prometo.
                                Samantha veía a Gabriel ausente aquella tarde. En aquel momento, no adivinó lo que le pasaba.
-He de viajar al continente-le comunicó a bocajarro.
-¿Adónde?-estuvo a punto de gritar Samantha.
-Me marcho a Dispur.
                           Gabriel le habló de los negocios que le reclamaban en la capital del Estado de Assam.
                           Le prometió que regresaría para la boda. Pero Samantha le recordó que no habían fijado todavía fecha para su enlace. Gabriel le dijo que hablarían cuando regresara. Estaría fuera unos pocos meses.
-Te escribiré con frecuencia-le aseguró-Y espero recibir tus cartas. Te voy a extrañar mucho.

lunes, 1 de junio de 2015

AÑADIDO A "LA CHICA DE LOS OJOS GRISES"

Hola a todos.
Aquí os traigo un nuevo añadido a mi fanfic La chica de los ojos grises. 
Esta vez, está centrado en Edmund y en Stella.

-Tiene un don su hija, milady-le susurró Edmund a lady Carlson-Sus dedos son mágicos.
-Es una magnífica arpista-le susuró lady Carlson a su vez.
-Sí...
                                Edmund estaba sentado en el salón de los vizcondes escuchando un pequeño concierto de arpa que Stella estaba dando.
-Podría estar dando conciertos-comentó Edmund-Es una verdadera virtuosa.
-¡Por Dios!-se escandalizó la vizcondesa.
-¿He dicho algo malo?
-Mi hija es una verdadera dama. No tiene que ganarse la vida rebajándose a ese extremo.
-Lo lamento si la he ofendido, milady.
                            Stella acabó su repertorio de piano tras tocas unas tres o cuatro canciones. Edmund no dejaba de mirarla fijamente. Y ella se había puesto nerviosa.
-¿Qué tal lo he hecho?-le preguntó a su madre.
-¡Lo has hecho maravillosamente bien, querida!-respondió ésta-Tu padre tendría que estar escuchándote.
-Pero está encerrado en su despacho con su secretario.
-Pasa demasiado tiempo entre papeles.
-Lo has hecho muy bien, Stella-dijo Edmund levantándose del sofá.
                            La aludida se tambaleó ligeramente. Trató de contenerse.
                            Edmund se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla.
-Gracias...-dijo Stella ruborizándose.



domingo, 31 de mayo de 2015

AÑADIDO A "LA CHICA DE LOS OJOS GRISES"

Hola a todos.
Aquí os traigo un nuevo añadido a mi fanfic La chica de los ojos grises. 
Esta vez, está centrado en la figura de Maude y en los celos y el dolor que experimenta después de haber sido rechazada por Edmund.
¡Veamos qué le ocurre!

                                   El comportamiento de Maude fue objeto de preocupación por parte tanto de sus padres como de su hermana menor. Maude no podía quitarse de la cabeza el hecho de que Edmund se había enamorado de una de las mejores amigas de Samantha. A veces, sentía el deseo de ponerse a gritar como una loca.
-¿Cuándo vas a salir?-le preguntó su madre golpeando con suavidad la madera de la puerta.
                              No quería salir nunca más de su habitación. Ella no era una mujer celosa. Era joven y bella. Se sabía deseable. Jamás había sido celosa. Jamás...
                              ¿Cómo una mujer bella, joven y deseable podía tener celos? ¡Celos!
                              ¡Celos de una niñata como Stella! ¡Era impensable!
                              La tarde en la que se declaró a Edmund, trató de besarle en los labios, pero él la rechazó.
-Lo siento-le había dicho.
                              ¿En qué momento se había convertido en una mujer celosa?, se preguntó Maude. Nunca antes le había pasado. Los celos eran algo ajena. Los hombres se peleaban por estar con ella. Por conquistarla. Y ella los rechazaba a todos. Ninguno de sus pretendientes era digno de ella. Hasta que conoció a Edmund. Era un joven de apariencia seria.
                           Pero Maude llegó a conocerle bien. Su apariencia seria era sólo una fachada.
                           Había pasión en él. Lo advirtió en su mirada. Pero nunca la había mirado así.
                           Nunca antes había estado tan enamorada.
-¿Qué te pasa?-le preguntó Samantha golpeando la madera de la puerta.
-No me pasa nada-respondió Maude con rabia.
-Llevas todo el día encerrada. ¡Sal de una vez!
-¡Quiero estar sola!
-¿Te encuentras bien, Maude?
-¡Déjame en paz, Sammy!



                           Samantha estaba preocupada por su hermana mayor.
                           De las dos, Maude había sido siempre la más serena. La que se tomaba las cosas con calma. La que lo analizaba todo de manera fría.
                           De pronto, no la reconocía. Parecía estar fuera de sí. No puede ser esta mujer mi hermana, pensó Samantha con tristeza.

sábado, 30 de mayo de 2015

AÑADIDO A "LA CHICA DE LOS OJOS GRISES"

Hola a todos.
No podía dejar pasar mis añadidos a mi fanfic La chica de los ojos grises. 
Tengo algunas ideas en mente con esta historia que se irán viendo poco a poco. Ya os iré comentando.
De momento, aquí os dejo con una escena que no llegué a incluir en el relato original y que da una idea de lo que podría haber pasado en un posible triángulo amoroso entre Maude, Edmund y Stella.

                                 Edmund debió de haber sospechado algo por la forma en la que Maude le dirigía la palabra. Debió de haber intuido que algo raro le ocurría cuando ella le miraba de aquella forma que le hacía sentirse incómodo.
-Pienso que podría haber una oportunidad para nosotros-le pidió la joven.
-Yo creo que te estás equivocando-afirmó Edmund.
                              Maude sintió cómo se le formaba un nudo en la garganta. Había llegado a creer que Edmund podía llegar a amarla. Después de todo, no se parecía en nada a Stella.
-¿Por qué me estás pidiendo esto?-le preguntó el joven con timidez.
-Porque quiero que estemos juntos para siempre-respondió Maude con pasión.
                             No había entendido a Samantha. No supo comprenderla cuando murió Gabriel.
                             Su hermana hacía bien. No estaba enamorada de mister Halliwell. Entonces, no tenía porqué casarse con él. Maude quería ayudar a Samantha.
                             Podía ayudarla a huir de la isla. No tendría que casarse con aquel hombre.
                             Pero, antes, quería saber lo que podía ocurrir entre Edmund y ella.
-Odio pensar que puedas estar enamorado de Stella-añadió Maude-Has llegado a conocerme bien, Edmund. Yo puedo darte todo lo que Stella no puede darte. Tú necesitas a tu lado a una mujer apasionada. No quiero que Stella se interponga entre nosotros.
-Amo a Stella-le recordó Edmund a Maude-Lo siento mucho.
-¡Estás mintiendo! Stella es una buena chica. Pero no te conviene.
                           Se encontraban sentados a la orilla del río.
-Te ruego que me perdones si te he dado falsas esperanzas-dijo Edmund con pesar-Nunca he querido herirte. Has llegado a ser una buena amiga.
-¡No quiero ser tu amiga!-sollozó Maude, rompiendo a llorar-Yo quiero ser tu alma gemela.
-Perdóname, Maude. He encontrado a mi alma gemela. Stella es la mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida. Te ruego que lo entiendas y que no me guardes rencor. Por favor.
                         Envolvió a Maude en un estrecho abrazo.
                         La besó en la frente y se sintió impotente por no ser capaz de consolarla.

 

viernes, 15 de mayo de 2015

UNA FRASE DE ADOLFO BIOY CASARES

Hola a todos.
Hoy, me gustaría compartir con vosotros esta frase de Adolfo Bioy Casares con la que me siento muy identificada porque yo tampoco me quiero morir. Me asusta la idea de ser pasto de los gusanos algún día.
Adolfo Bioy Casares era un escritor y periodista argentino que cultivó principalmente el género fantástico, de ciencia ficción y el policíaco y sobre el que el gran poeta Jorge Luis Borges ejerció una gran influencia debido a la amistad que les unió.
Ésta es la frase:

"No me gusta nada la idea de morir. Si pudiera vivir quinientos años aceptaría y pediría: ¿No puede darme unos más?"

 Adolfo Bioy Casares.

jueves, 14 de mayo de 2015

UNA FRASE DE JORGE BUCAY

Hola a todos.
El día de hoy lo dedico a Jorge Bucay, un conocido escritor y psicodramaturgo argentino.
El psicodrama es una rama de la terapia psiquiátrica que se lleva a cabo en grupo y que consiste en que la persona debe sacar fuera todo lo que lleva dentro. Se llama así porque se utilizan algunas técnicas teatrales para que la persona saque afuera lo que la está atormentando.
Jorge Bucay utiliza sus cuentos para explicarnos una historia que podría servirnos como ayuda cuando tengamos algún problema.
Uno de sus libros más conocidos es Cartas para Claudia, del que he extraído esta frase:

Tus recuerdos son aquí y ahora, no allí y entonces. 

Nosotros estamos recordando algo que ya hemos vivido. Pero el hecho de que lo recordemos no significa que debamos vivir anclados a ese recuerdo. Sobre todo, cuando es un recuerdo doloroso.
Es como una manera de animarnos a que vivamos el presente.

 Portada de Cartas para Claudia, de Jorge Bucay.