miércoles, 3 de abril de 2013

ACERCA DE LA EDUCACIÓN DE LAS CHICAS

Hola a todos.
Hoy, vamos a hablar de educación.
Pero de cómo era la educación de una jovencita hace doscientos años.
Dependiendo del dinero que tuviera su familia, la jovencita podía ser educada de dos maneras diferentes. O bien acudía a una Academia, donde permanecería interna durante años. O bien sería educada por una institutriz.
No se la formaba mucho a nivel intelectual.
Hace dos siglos, estaba mal visto que una mujer pudiera demostrar que era más inteligente que un hombre.
Entonces, ¿qué era lo que debía de aprender una muchacha?
Tenía que aprender a caminar erguida. Tenía que aprender a manejar los cubiertos. ¿Sabíais que existen cubiertos de muchas clases? No es lo mismo un tenedor para pinchar la carne que un tenedor para pinchar el pescado. Yo esto lo ignoraba.
También tenía que aprender a sentarse correctamente. No podía sentarse de cualquier manera.
¿Y aprendían algo útil?
Por supuesto...
Aprendían a leer y a escribir. Algunas institutrices podían dar clases de Historia. Por lo general, las chicas aprendían a hablar idiomas, dependiendo del idioma que estuviera de moda en aquel momento. Francés... Italiano...Alemán...
Debían de aprender Música. Sobre todo, si tenían que animar alguna velada interpretando alguna pieza al piano.
De modo que las institutrices que aparecen en nuestras novelas románticas favoritas que intentan que sus alumnas sean más que simples objetos de decoración nunca existieron. Pero nos gustaría pensar que sí. Por lo menos, así se nos hace más digerible la idea de que la mujer era vendida como una yegua al mejor postor. Suena horrible. Pero así era la realidad de hace doscientos años.

 Institutriz con su pupila.
¿Qué es lo que veis? Esta institutriz no se parece en nada a otras institutrices. Encaja en el perfil de su época.
¿Qué créeis que le estará diciendo?
Aprende a pensar por ti misma. Podría ser una buena opción.

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